viernes, 5 de octubre de 2018

¡HAGAN JUEGO, SEÑORES! ¡TODOS AL CINE!

Salvete omnes!
Ya sabéis que, según creo, lo único que hace falta para hallar restos de la pervivencia de Grecia y Roma en nuestro mundo es mirar con atención y permanecer alerta. Ahí va otro botón de muestra en forma de enigma para vosotros. Ya sabéis que hay en juego 1 punto extra en el examen de este trimestre y... algo más.
Nos trasladamos al cine en esta ocasión, aunque no ha empezado todavía la película. En esos momentos en los que la gente todavía sigue hablando y corre al bar a pagar un precio exagerado por un cartón de palomitas es cuando aparecen cosas como el logo de la productora TSG.
Miradlo atentamente porque, aunque breve, hace referencia a un episodio legendario recogido en una magnífica obra de la Literatura Griega.


Vuestra tarea es, por supuesto, 1. identificar y resumir dicho episodio; 2. averiguar en qué obra literaria se relata este episodio.
Podéis dejar vuestras respuestas en forma de comentario a esta entrada -recordad identificaros-, enviarme un correo electrónico a la dirección que podéis ver a la derecha o entregármelas en papel indicando, siempre, vuestro nombre, fecha y hora de entrega.
¡Suerte!

miércoles, 3 de octubre de 2018

EL MUNDO MICÉNICO: DESCIFRANDO EL LINEAL B



Cerramos el jugoso ciclo cretense de mitos y nos trasladamos al llamado mundo micénico, que se desarrolló en el II milenio a. C. y será punto de partida de relatos tan fantásticos, o más, que los vistos hasta ahora. Si echáis un vistazo al mapa de Grecia , veréis que Micenas está situada al Noreste de la península del Peloponeso

Micenas fue uno más de los diferentes reinos en los que se organizó esta civilización, gobernado cada uno de ellos por un rey con poderes absolutos. Los micénicos fueron un pueblo guerrero. De hecho, cuando se encontraron los restos arqueológicos de esta civilización, se relacionaron con los héroes que, según Homero, habrían participado en la guerra de Troya. Schliemann, un arqueólogo muy peculiar, hasta bautizó una máscara que hallaron como la máscara de Agamenón y algunas edificaciones funerarias recibieron los nombres de tumba de Agamenón, Clitemnestra y Egisto, nombres con los que os familiarizaréis en las próximas semanas.

Máscara de Agamenón
 
Tumba de Agamenón
El centro de estos reinos eran palacios que se quemaron en los incendios a los que se asocia el final de esta civilización, en torno al 1200 a. C. Y es aquí donde la cosa se pone interesante, porque es precisamente gracias a esos incendios como han llegado hasta nosotros las primeras muestras de escritura griega. Los palacios eran los centros donde se realizaba la administración del reino y los funcionarios de la época tomaban nota de las operaciones comerciales, hacían inventario, etc. en pequeñas tablillas de arcilla. Estas tablillas eran, para que nos entendamos, borradores. Después, la información se trasladaba al papiro. Pero, como decíamos, en torno al 1200 a. C., los palacios se incendiaron, no sabemos muy bien por qué -se ha hablado de invasiones-, los papiros se quemaron y las tablillas de arcilla, que en principio eran simples borradores, copias a sucio, se cocieron y se conservaron para nosotros.  Irónico, ¿verdad?

Ejemplo de tablilla micénica y escritura Lineal B

He hablado antes de “primeras muestras de escritura griega”. Sin embargo, hizo falta mucho tiempo para averiguar que la lengua de esas tablillas era griego, pues no están escritas en el alfabeto que muy pronto aprenderéis. Están escritas en un silabario llamado Lineal B, que permaneció mucho, mucho tiempo sin descifrar. ¿Qué es un silabario? Es un sistema de escritura donde cada elemento no representa una letra sino una sílaba. Pensad que con el alfabeto nos basta conocer una veintena escasa de elementos para poder construir con ellos infinitos mensajes. Con un silabario, en cambio, se plantean mayores dificultades. 

Aquí tenéis el silabario Lineal B con su correspondiente equivalencia. 

Junto con elementos que representaban sílabas o silabogramas, había también ideogramas, que representaban una imagen.
Estos últimos fueron de mucha ayuda para descifrar el Lineal B. Así, por ejemplo, Alice Kober, una estudiosa norteamericana de principios del siglo XX, llegó a la conclusión de que la lengua de las tablillas era flexiva; es decir, que sus adjetivos expresaban género (masculino / femenino). 

Alice Kober (1906-1950)

Sin embargo, hubo que esperar para el desciframiento a Michael Ventris, un arquitecto y antiguo piloto de la RAF, aficionado a las lenguas clásicas, que llegó a la conclusión de que las tablillas estaban escritas en griego. Corría el año 1953.

Vuestra tarea para hoy es:
1. Actualizar vuestro cuaderno con un breve resumen sobre qué es el mundo micénico. Debéis incluir de dónde toma su nombre, cuándo se desarrolló, alguna característica mencionada sobre esa civilización y por qué es importante para el conocimiento de la lengua griega. No deben faltar tampoco unas pocas líneas sobre el desciframiento del Lineal B.
2. Seguir jugando a descifradores y comprobad por vosotros mismos lo difícil que es leer las tablillas.

viernes, 28 de septiembre de 2018

VOLAR DEMASIADO ALTO: DÉDALO E ÍCARO



Sigo empeñada en demostraros que la Cultura Clásica no tiene por qué ser algo lejano y anticuado, encerrado en polvorientos libros y, por eso, volvemos al laberinto de Cnosos a través de una magnífica serie como Orange is the new black (OITNB). En ella se relatan las desventuras de Piper Chapman, niña pija de Nueva York, que, poco después de prometerse con su novio, ingresa en la prisión de mínima seguridad de Litchfield para cumplir quince meses de condena por un delito de su loca, loca juventud: transportar dinero del narcotráfico. Pronto descubre que, pese a las aparentemente enormes diferencias con el resto de internas, todas son, en último término, víctimas de sus propios errores y de decisiones equivocadas.
Una de las reclusas más divertidas y deslenguadas es Nicky Nichols, heroinómana rehabilitada, más o menos, que en la escena que aquí os dejo hace una curiosa y arriesgada interpretación del mito de Ícaro


Recordad que habíamos dejado el laberinto de Cnosos vacío tras la muerte del Minotauro a manos de Teseo. El caso es que Minos, encolerizado por que alguien hubiera conseguido escapar del laberinto, dirigió sus iras contra Dédalo, su arquitecto y lo encerró en él junto a su hijo, Ícaro. Sin embargo, Dédalo era un hombre de recursos y fabricó con cera y plumas unas alas para él y para Ícaro. Ambos escaparon volando de su cárcel y Dédalo consiguió ponerse a salvo. Sin embargo, Ícaro, orgulloso, no hizo caso de los consejos que le había dado su padre y se empeñó en volar demasiado cerca del sol, por lo que la cera se derritió y se precipitó al mar. En la mitología y la literatura griega una de los peores errores que se puede cometer es el de ser soberbio -‘hybris’, decían los griegos-.
También los videojuegos se han hecho eco de este mito. Y para muestra, el botón del que David Morán -¡gracias!- nos habló hace un par de cursos, la misión Dédalo e hijo de Red Dead Redemption:


Vuestro trabajo, ya lo sabéis, es 1. añadir un resumen del mito de Dédalo e Ícaro a vuestro cuaderno y 2. seguir completando la sección de Pervivencia del mismo. Para esta segunda tarea, os ayudo yo en esta ocasión para que veáis la estructura que podéis seguir:
mito de Dédalo e Ícaro: referencia en OITNB y en Red Dead Redemption (ver “Volar demasiado alto” de “Los clásicos del Feijoo”)

Valete omnes!

jueves, 27 de septiembre de 2018

A VUELTAS CON EL MINOTAURO



Adelantábamos el otro día en clase que, después de años de alimentarse de los muchachos y muchachas que desde Atenas se veían obligados a enviarle al rey Minos cada siete o nueve años, según las versiones, el Minotauro acabó muriendo a manos -o mejor, puños- de Teseo. Teseo era el hijo de Egeo, el rey de Atenas, y harto de ver cómo los atenienses morían devorados por el Minotauro, se ofreció como voluntario como tributo -¿os suena?-. Cuando llegó a Cnosos -en Creta, recordad-, Ariadna, hija de Minos y Pasífae, se enamoró a primera vista de él y le ofreció sabios consejos para acabar con el monstruo y, sobre todo, conseguir salir del inextricable laberinto. Cuando se adentrara en él, debía ir desenrollando un hilo que le indicara posteriormente el camino que debía hacer a la inversa. A cambio de su ayuda debía, eso sí, llevarla con él a Atenas, pues de otro modo ella sufriría la ira de su padre Minos. Teseo accedió y, por supuesto, consiguió derrotar al Minotauro con sus golpes y salir del laberinto gracias al ingenio de Ariadna. Sin embargo, no le fue muy leal a la princesa, pues la abandonó en una isla de camino a Atenas. Eso sí, a ella no le duró mucho el disgusto, pues pronto se encontró con Dioniso, el dios griego del vino y el desenfreno -el Baco de los romanos, de ahí lo de bacanal-, que la convirtió en su esposa. En cuanto a la llegada de Teseo a Atenas, no fue del todo triunfal. Tan satisfecho iba de sí mismo, que olvidó que había acordado con su padre Egeo que si la expedición tenía éxito debía izar en el barco velas blancas. Su padre aguardaba impaciente en la costa y, al ver el barco sin las velas blancas, entendió que Teseo había fracasado y muerto. No pudo soportar el dolor y se suicidó arrojándose al mar, que, desde entonces, pasó a llamarse Egeo.
Este es uno de los mitos griegos más célebres y pervive aún en la cultura popular. Veíamos el otro día cómo una de las pruebas más famosas de Humor Amarillo estaba inspirada en el laberinto y cómo los protagonistas de El nombre de la rosa, la magnífica novela de Umberto Eco y película de Jean Jacques Annaud, conseguían salir de la enrevesada biblioteca gracias a que Adso recordaba el ingenio de Ariadna. Además, Eliana, una compañera vuestra de hace un par de años, apuntaba muy acertadamente que el videojuego Minecraft le hacía un hueco al Minotauro. Aquí os dejo un vídeo que lo demuestra.

Ya lo veis, mis jóvenes amigos, tan solo hace falta prestar algo de atención para descubrir que la cultura clásica sigue muy, muy viva. Permaneced alertas y, por supuesto, 1. actualizad vuestro cuaderno y completad el resumen del mito que hicisteis. 2. Completad la sección "Pervivencia" con los ejemplos tan interesantes que aparecen en clase cada día.
Valete omnes!

miércoles, 26 de septiembre de 2018

¡HAGAN JUEGO!: UNA BIBLIOTECA EN LA QUE PERDERSE



En lo más oscuro de la Edad Media el joven Adso y su maestro Guillermo de Baskerville llegan a una abadía de Italia, cuyo nombre prefieren no mencionar, con la intención de participar en un debate intelectual sobre el camino que ha de tomar la Iglesia. Nada más llegar, el sagaz Guillermo recibe del abad el encargo de hallar al culpable de la oleada de terribles crímenes que parecen anunciar el Apocalipsis pero pronto se muestran relacionados con un peligroso libro. Y es que, las más de las veces, amigos míos, el saber resulta de lo más peligroso.
Tal es el argumento de una novela titulada El nombre de la rosa de Umberto Eco y de una magnífica película homónima de 1986 que, dirigida por Jean-Jacques Annaud, viene a contradecir aquello de “el libro es siempre mejor que la película”.
Aquí os traigo un pequeño adelanto de la película. Nuestra particular pareja de detectives ha conseguido, por fin, burlar la vigilancia del bibliotecario y acceder a la zona prohibida de la biblioteca que resulta ser, ¡oh, sorpresa!, un laberinto de lo más endemoniado. Un leve despiste de Adso lo lleva a separarse un momento de su maestro. El reencuentro es más que difícil y también hallar la salida. Sin embargo, una imaginativa maniobra de Adso facilita mucho las cosas y, casi al final del clip, Guillermo lo felicita con las siguientes palabras: “Muy bien, muchacho. Tu educación clásica nos viene de perlas”.


¿A qué se refiere fray Guillermo? Se refiere, por supuesto, a uno de los episodios más célebres de la mitología clásica pero es tarea vuestra, mis pequeños saltamontes, averiguar cuál. Andad rápidos porque el primero que, antes de la clase del viernes, me deje un comentario en el blog o me mande un correo electrónico en el que explique esta referencia y resuma correctamente el mito que hay detrás, ¡tiene premio!

P(ost) S(criptum): el blog tiene moderación de comentarios. No os agobiéis si mandáis un comentario y no lo veis publicado ipso facto. Tengo que dar yo el nihil obstat, es decir, aprobar su publicación. Recordad también identificaros en vuestro comentario.